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De todos los blogs abandonados de Internet... Este es uno más.
"Nunca, ni siquiera de niño, me ha asustado el infierno. Lo que sí que me asusta, y mucho, es vivir rodeado de personas que creen en él."
-Soldado, si verdad me quieres permanecerás debajo de mi ventana sin moverte, hasta que te asome mi pañuelo, así sabre que de verdad me amas.- Le contestó la princesa
-Soldado, soldado, me has demostrado tu amor cada día, ya se que es verdadero, ya sé que no me mientes.-Dijo conmovida.
-Yo te mostrado cada día que te quiero, esperando tu pañuelo. Tú, en cambio, me has visto bajo tu balcón por una prueba de amor y no has mostrado compasión ningún día, dudaste de mi amor, de mi palabra, de mí. Yo solo quería amarte. Tú solo querías un perro.
Imagina un lugar
donde todo es posible,
donde todo el mundo
puede volar,
sé Linux.
11M = CONSPIRACIONGeneralización de la Ecuación Ánsar
Amigos míos:
Seguramente esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación.
Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron… soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha autodesignado, más el señor Mendoza, general rastrero … que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros.
Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes,. quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos… porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
Salvador Allende, 11 de septiembre, hace 35 años
“Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un examen de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.La pregunta del examen era: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro. La respuesta del estudiante fue la siguiente: lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélguelo hasta la base del edificio; marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la altura del edificio.Realmente el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema; su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio,y mida el tiempo de caída con un cronómetro. Después aplique la formula altura = 0,5 por la gravedad y por el tiempo al cuadrado, y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta.- Bueno, hay muchas maneras. Por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.- Perfecto, ¿y de otra manera?- Sí. Este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura.
[...]En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje, y cuando abra, decirle: ‘Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo’.
Una lista de cosas que podéis hacer cuando no tengáis Internet:
1. Aprender a hacer un truco de cartas
2. Jugar un solitario
3. Aprender a escribir sin mirar las teclas del teclado
4. Ir a nadar
5. Ordenar la habitación
6. Renombrar tu colección de 10.000 fotos
7. Desfragmentar tu disco duro
8. Ir al gimnasio
9. Hacer jogging
10. Preparar unos brownies
11. Irse de picnic
12. Ver una película
13. Echar una siesta
14. Jugar con Photoshop
15. Actualizar tu libreta de direcciones
16. Organizar tus documentos
17. Tumbarse en la hierba y mirar las nubes
18. Escribir un diario
19. Beber 8 vasos de agua
20. Aprender a cocinar
21. Aprender a bailar
22. Leer un libro
23. Visitar un cementerio
24. Reencontrarte con viejos amigos
25. Curiosear en tus viejos anuarios
26. Regalar abrazos gratis
27. Descubrir el sentido de la vida
28. Ver la televisión
29. Organizar tus marcadores
30. Ordenar tu librería usando el sistema decimal Dewey
31. Limpiar todos los monitores de la casa
32. Practicar algún deporte
33. Contar de 1 a un millón
34. Simplemente tumbarse y relajarse
35. Ir a la playa
36. Meditar
37. Caminar por la ciudad
38. Coger el coche y conducir hasta que te quedes sin gasolina
39. Limpiar el garaje
40. Limpiar el coche
41. Estudiar para un próximo examen
42. Aprender a crear páginas web con HTML
43. Crear una página HTML
44. Desinstalar programas inútiles
45. Jugar a juegos de carreras y perder la carrera todas las veces, adrede
46. Ir al zoo
47. Salir a la calle y tomar fotografías de gente aleatoria
48. Cortar el césped
49. Abrir un diccionario y aprender 100 palabras nuevas
50. Hacer una llamada telefónica de broma
51. Escribir "bush hid the facts" (bush escondió los hechos) en Notepad y no sorprenderse cuando desaparezca
52. Intentar renombrar una carpeta a "con"
53. Seguir intentándolo
54. Llamar a un amigo y preguntarle qué hacer
55. Descubrir qué hace cada uno de los botones de tu teclado
56. Abrir el registro de Windows y borrar todas las entradas que comiencen con la letra "a"
57. Re instalar Windows Vista después de habertelo cargado
58. Darte una bofetada por usar Vista
59. Echar la culpa a la política y al calentamiento global
60. Abrir "about:robots" con Firefox y presionar el botón "Reintentar"
61. Presionar el botón "Por favor, no pulse este botón otra vez"
62. Preguntarte por qué desaparece y no ocurre nada
63. Darte una ducha
64. Comer algo
65. Darte el capricho de una cena de postín
66. Jugar a los juegos preinstalados de tu teléfono móvil
67. Contar el número de coches que pasan por tu ventana por minuto
68. Reordenar los canales de tu televisión
69. Cepillarte el pelo
70. Desmontar algo
71. Volver a montarlo
72. Leer la guía de uso de tu computadora, por primera vez
73. Llamar a tu proveedor de internet
74. Preguntarles qué ocurre con la conexión
75. Comprender los términos técnicos que utilizan
76. Desestimar todo lo que han dicho sabiendo que son sandeces
77. Jugar a un juego de mesa
78. Invitar a tus amigos
79. Leer un periódico
80. Ver las noticias
81. Mirarte en un espejo e intentar parecer un tipo guay
82. Escribir un libro electrónico
83. Hacer los deberes
84. Comprar un ticket de metro y seguir el mismo recorrido arriba y abajo
85. Sonreir a personas aleatorias por la calle
86. Ver Titanic por decimoquinta vez
87. Esconderte detrás de un arbusto y asustar a la gente
88. Ir a un centro comercial y sentarte en un banco mientras mantienes la vista fija en un punto todo el día
89. Enseñar nuevos trucos a tu perro
90. Tostar malvaviscos
91. Crear tu propio libro negro
92. Incluir en él a todos tus amigos y miembros de tu familia
93. "Perder" el libro accidentalmente en el colegio/en el trabajo
94. Preguntarte por qué no te has largado a un ciber café
95. Reorganizar los iconos de tu escritorio
96. Sincronizar todos tus relojes
97. Pensar en una lista de respuestas ingeniosas para tu profesor/para tu jefe
98. Abrir una nueva pestaña en tu navegador y pulsar repetidamente F5
99. Llorar desesperadamente
100. Abrir vídeos e imágenes usando notepad
101. Escribir una lista de las 101 cosas que hacer cuando no tienes Internet
Visto en Meneame, pero el original es este.